Autor: Colectivo ARCION

El compromiso social de las universidades se fundamenta, en la medida de sus capacidades, en formar profesionistas con una profunda conciencia ética y cívica, poseedores de una visión holística. El objetivo es que se conviertan en líderes en sus respectivas áreas de especialidad y asuman la responsabilidad moral de impulsar los cambios sociales.
Hoy más que nunca, CLEU asume el compromiso de formar no solo a «buenos profesionistas», sino también a «profesionistas buenos», en plena alusión a la célebre frase de Edmund Burke: «Lo único necesario para el triunfo del mal es que los hombres buenos no hagan nada».Por lo tanto, los esgresados de nuestras aulas poseen valores éticos y cívicos, y son plenamente capaces de aplicar sus conocimientos para resolver diversas problemáticas delictivas en colaboración con el sistema de justicia. En este sentido, la presente revista reúne trabajos sobre diferentes tópicos que abordan y esclarecen dichas problemáticas a través de la investigación científica.

En el presente número de la revista se articula una diversidad de problemáticas contemporáneas,en las cuales la criminología y la criminalística adquieren un papel fundamental en la prevención del delito, a través de la aplicación sistemática de sus métodos, metodologías y técnicas.
En este contexto, su intervención en espacios educativos, recreativos, históricos y laborales resulta esencial para el fortalecimiento de la confianza social y la consolidación de una gobernanza efectiva. En consecuencia, corresponde a las autoridades el diseño e implementación de políticas públicas y sociales sustentadas en un marco de respeto mutuo, orientadas a la promoción de una cultura basada en valores éticos e interculturales, que sean aplicables a la totalidad de sus integrantes.

Las ciencias forenses se están especializando cada vez más; un ejemplo es la criminología,
cuya área de acción se está expandiendo y modernizando, pasando de su campo tradicional a uno nuevo en lugares como fraccionamientos o empresa de hospedaje. En estos ámbitos están apareciendo expertos forenses en prevenir situaciones de riesgo para los huéspedes y en el caso de desarrollo habitacionales en igual forma. También se presentan casos en empresa con diversas actividades productivas, donde se implementan programas de criminología corporativa con el objetivo de prevenir la violencia laboral mobbimg, las facturaciones irregulares o falsas, alteración de estados financieros, la contaminación industrial o ambiental, las rutas delictivas o cartografías del crimen, entre otras muchas acciones.

En este número, la revista Visión Criminológica Criminalista, a través de su portada y algunos artículos reconoce la inclusión de la mujer en el ámbito de las ciencias forenses. Hoy en día, este campo profesional se destaca por reunir a un creciente número de mujeres que aportan su talento y conocimientos para el esclarecimiento del delito. Así, la presencia profesional de las mujeres ha ganado notoriedad gracias al esfuerzo y el valor de sus contribuciones en la administración e impartición de justicia.

La premisa central de este número es que la familia constituye el núcleo de la sociedad y que los valores se originan de ella. Diversos elementos intervienen, entre los que se incluyen la promoción de comportamientos agresivos y violentos tanto en niños como en jóvenes mediante la replicación de estereotipos de conductas antisociales. Esta tendencia de violencia y agresión que la sociedad fomenta se evidencia en medios de comunicación tales como la televisión, el cine, la radio, la música y los diarios.

En el presente volumen, la revista Visión Criminológica-Criminalística examina el fenómeno de la violencia, conceptualizándola como una modalidad de interacción entre individuos en la que uno o un conjunto de estos inflige intencionalmente daños o impone una situación perjudicial a terceros. Esta violencia puede exhibirse en una variedad de formas y medios, incluyendo la verbal, que comprende insultos, comentarios denigrantes, hostigamiento y otros comentarios de naturaleza sexual; además, puede presentar variantes y efectos en los ámbitos físico, psicológico, patrimonial, económico y social, que en suma infringen los derechos humanos.