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Las ciencias forenses se están especializando cada vez más; un ejemplo es la criminología,
cuya área de acción se está expandiendo y modernizando, pasando de su campo tradicional a uno nuevo en lugares como fraccionamientos o empresa de hospedaje. En estos ámbitos están apareciendo expertos forenses en prevenir situaciones de riesgo para los huéspedes y en el caso de desarrollo habitacionales en igual forma. También se presentan casos en empresa con diversas actividades productivas, donde se implementan programas de criminología corporativa con el objetivo de prevenir la violencia laboral mobbimg, las facturaciones irregulares o falsas, alteración de estados financieros, la contaminación industrial o ambiental, las rutas delictivas o cartografías del crimen, entre otras muchas acciones.
En este número, la revista Visión Criminológica Criminalista, a través de su portada y algunos artículos reconoce la inclusión de la mujer en el ámbito de las ciencias forenses. Hoy en día, este campo profesional se destaca por reunir a un creciente número de mujeres que aportan su talento y conocimientos para el esclarecimiento del delito. Así, la presencia profesional de las mujeres ha ganado notoriedad gracias al esfuerzo y el valor de sus contribuciones en la administración e impartición de justicia.
La premisa central de este número es que la familia constituye el núcleo de la sociedad y que los valores se originan de ella. Diversos elementos intervienen, entre los que se incluyen la promoción de comportamientos agresivos y violentos tanto en niños como en jóvenes mediante la replicación de estereotipos de conductas antisociales. Esta tendencia de violencia y agresión que la sociedad fomenta se evidencia en medios de comunicación tales como la televisión, el cine, la radio, la música y los diarios.
En el presente volumen, la revista Visión Criminológica-Criminalística examina el fenómeno de la violencia, conceptualizándola como una modalidad de interacción entre individuos en la que uno o un conjunto de estos inflige intencionalmente daños o impone una situación perjudicial a terceros. Esta violencia puede exhibirse en una variedad de formas y medios, incluyendo la verbal, que comprende insultos, comentarios denigrantes, hostigamiento y otros comentarios de naturaleza sexual; además, puede presentar variantes y efectos en los ámbitos físico, psicológico, patrimonial, económico y social, que en suma infringen los derechos humanos.
En este número, Visión Criminológica-Criminalística publica un artículo que presenta la importancia de la autonomía y la responsabilidad de los profesionales de las ciencias forenses en el momento de emitir un dictamen pericial, siendo éste no solo de carácter científico y técnico, sino también ético en el esclarecimiento de un hecho delictivo. Desde esta postura, todo peritaje no debería supeditarse al arbitrio de los operadores y postulados jurídicos que en
muchas ocasiones se oponen a los principios rigurosos y fiables de cientificidad. No obstante, existen pocos espacios –que por mandato de ley- se les confieren atribuciones de autonomía tales como el Programa de Acción para la Igualdad de Género y Mujeres (PAMIMH) de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) o el Instituto Jalisciense de Servicios Periciales que tienen por objeto realizar investigaciones periciales a través de los métodos y técnicas pertinentes a cada caso en lo particular. En este punto surge la importancia de que los profesionales forenses se agrupen en torno a los Colegios de Profesionistas, permitiéndoles obtener las certificaciones correspondientes y la constante actualización en la materia y en las diversas especialidades.
Todos los delitos son de interés social para su esclarecimiento; así, la criminalística como
disciplina examina el espacio físico de los sucesos valiéndose de diferentes metodologías de investigación, métodos y técnicas que le permitan realizar sus estudios del lugar de los hechos en los más diversos ambientes terrestres y acuáticos. Dada su complejidad, estos últimos, han sido poco explorados en el país y las tareas realizadas se han enfocado principalmente en la búsqueda de cuerpos humanos y recabar evidencias de incidentes medioambientales.
Es por lo anterior, que al día de hoy, la criminalística subacuática continúa ofreciendo interesantes perspectivas de estudio forense para la observación y preservación de la evidencia de un hecho delictivo en ambientes poco convencionales.
